El teatro Arnau fue rebautizado como "Arnau Paral·lel". Este antiguo teatro histórico de Barcelona, que acogió a Raquel Meyer y que cuenta con más de un siglo de historia, lleva seis años abandonado víctima de las artimañas de la especulación y de las maniobras urbanísticas del Ayuntamiento de Barcelona.
Actualmente en manos privadas, este espacio de interés histórico está paralizado desde el año 1998.
El Teatro Arnau fue liberado durante unas horas por los profesionales de la cultura. Después de varias reuniones, un equipo de técnicos, poetas, taquilleros, informadores, vedettes, actores secundarios, teclistas, tramoyistas, iluminadores, audiencia, bajistas, grafiteros, periodistas, ratas de biblioteca, transeúntes, lectores, claca entendida, calientabutacas y todo lo demás han decidido regalarse y regalaros este acontecimiento sin igual en toda la historia de la ciudad. Porque compartir es bueno.
Frente a una
progamación de 5 dias, que recuperaba un espacio histórico como el Teatro Arnau de Barcelona, el ayuntamiento respondió con un desalojo sin ninguna orden judicial y negándose al diálogo. La Guardia Urbana irrumpió violentamente en el teatro para impedir que prosiguiera cualquier acto cultural de los programados. De todas maneras el colectivo tras una nueva asamblea
convocó para el martes 11 de abril, un nuevo acto frente al Teatro el Molino. En el que actuaron algunos de los artistas del colectivo "
Arnau Paral·lel", teatre amb Conservas, concierto con miembros de Ojos de Brujo, Always Drinking Marching Band, recital de poesia con Enric Casassas y Eduard Escoffet, cabaret y muchos de los artistas del desalojado Arnau Paral·lel. La convocatoria se realizó junto a vecinos y vecinas de la zona, además de la Plataforma "
Fem girar el molino".
Si el Ayuntamiento de Barcelona
prohíbe el uso de la via pública a base de ordenanzas y también el uso de teatros abandonados... ¿Dónde se supone que se podrán desarrollar iniciativas colectivas, libres y creativas en esta ciudad? Los profesionales de la cultura, técnicos del espectáculo, cineastas, poetas, informadores de museos, trapezistas, cantantes, actores secundarios y público en general que forman parte del "
Espai alliberat per la cultura" continuarán liberando espacios para decir que
cuando la cultura es libre las entradas no se agotan.
(ver las fotos).
TAQUILLA CERO / CULTURA LIBRE
Aunque sólo ha sido por unas breves horas, se ha inaugurado en el antiguo Teatro Arnau, sede de espectáculos de revista, vedettes sobrecogedoras, ilusión y bodevil, un espacio de cultura libre, gratuita, de calidad y sin intermediarios. Una asamblea de profesionales de la cultura y el espectáculo, y de espectadores cansados de la cultura de consumo, abre las puertas presentando un programa con posibilidades infinitas.
Durante 5 días estaban programadas en Arnau Paral·lel las actuaciones de Ojos de Brujo, claqué y hip hop, Pau Riba y Joaquim Jordà, Girls Who Like Porno y Cabo San Roque, Enric Casassas y desfiles de moda, encuentros y exposiciones, en un repertorio que desborda por las costuras.

Después de varias reuniones, un equipo de técnicos, poetas, taquilleros, informadores, vedettes, actores secundarios, teclistas, tramoyistas, iluminadores, audiencia, bajistas, grafiteros, periodistas, ratas de biblioteca, transeúntes, lectores, claca entendida, calientabutacas y todo lo demás decidierón regalarse y regalaros este acontecimiento sin igual en toda la historia de la ciudad.
Arnau Paral·lel fue abierto básicamente por cinco motivos.
- En primer lugar, porque la imagen cultural es uno de los motores económicos que pone en venta las ciudades en el mercado global como un gran escenario en el que los actores somos todos y ninguno cobramos por ello.
- En segundo lugar porque en nombre de esa cultura de marca y a golpe de ordenanzas cívicas de excepción se quiere acabar con los espacios culturales críticos, autónomos, experimentales o disidentes.
- En tercer lugar porque con la cultura, y de la mano de la especulación urbanística, se planifican desde los despachos zonas metropolitanas de interés cultural y se ?revalorizan? los barrios del centro de la ciudad a partir de la instalación de faraónicos museos y centros de cultura institucional.
- En cuarto lugar porque los profesionales de la cultura trabajan en precario bajo subcontratas, etts y otras formas de intermitencia impagada para grandes productoras y museos públicos y privados.
- Finalmente porque los intermediarios de este gran negocio cultural se enriquecen en nombre de la protección del derecho de autor que protege a cualquiera menos a los creadores.
Arnau Paral·lel fue okupado para demostrar que es posible un espacio de cultura sin managers, sin procesos de compra-venta, en el que todos somos actores, en el que copiar y plagiar y difundir y hacer saber que la cultura no es un recurso escaso y que tiene que circular libre, sin censuras ni trabas. Un espacio cultural de calidad en el que decir que estamos hartos de telebasura, de marca barcelona y de revistas sin corazón. Un espacio realmente multicultural en el que nadie necesita papeles. Un espacio para la cultura libre. Un espacio que se opone frontalmente al plan de privatización de la cultura que el Ayuntamiento avala cediendo a la
SGAE un edificio de 4 plantas a 20 metros de este lugar.
Dias más tarde, y con más exito se consigue liberar otro espacio en desuso, la
sala Bahia en el barrio de Sants de Barcelona. La apertura de esta sala que permaneció cerrada durante años, a supuesto el reinicio de antiguas actividades como los bailes de salón y nuevas; conciertos, cine y todo tipo de eventos culturales.