1 yogurt natural sin azúcar, o nata líquida o leche- 1 melón pequeño (o medio melón normal, ¡ja,ja!)
- Unas hojas de menta (opcional)
- Virutas o trocitos de jamón serrano. O, en su lugar, salmón.
- Instrumentos: una batidora
Pelas el melón y lo bates junto al yogurt y las hojas de menta (bien limpias). Menta no hace falta poner mucha, unas 8 o 10 hojas. Si no tienes yogurt, puedes usar nata líquida o leche. Si tu batidora no es muy potente, corta el melón a trozos muy pequeños y ten paciencia. Una vez batido, lo pones en la nevera. Y, cuando lo sirvas en los platos, esparces el jamón (o el salmón) por encima y le pones como decoración unas hojas de menta que sean bonitas. Se toma muy fría.
El 80% del melón es agua. Si quieres saber qué contiene el otro 20%. o cómo escoger un melón maduro, sigue leyendo...
El melón contiene, por cada 100 gramos:
52,4 Kilocalorías
Hidratos de carbono: 13,1 gramos
Fibra: 0,8 gramos
Magnesio 11,8 miligramos
Potasio: 320 miligramos
Provitamina A: 3 microgramos
Vitamina C: 32,1 miligramos
Folatos: 2,7 microgramos
Para saber si un melón está al punto, hay que apretar las puntas. Si están un poco blandas ya se puede abrir, si no, hay que dejarlo fuera de la nevera para que madure. Si la corteza está pegajosa, el melón podría estar pasado.
Para refrescar el melón, basta con tenerlo en la nevera un par de horas. Si estás en el campo, lo metes en el río y mmm... a los 10-15 minutos lo tienes fresquito fresquito.







