En 1898, once días después de lanzar al mercado la conocida Aspirina®, los laboratorios Bayer empiezan a comercializar un nuevo producto llamado Jarabe de Heroína® y que, como su nombre indica, estaba hecho con heroína. En pocos meses, ambas marcas, Aspirina® y Jarabe de Heroína®, se anuncian juntas como insuperables analgésicos y como remedio para varias enfermedades pulmonares.
En los diarios aparecen anuncios con escenas cotidianas – una madre que da la medicina a su hijo o unos niños que toman su merienda – y se repite machaconamente el mismo mensaje: “En la estación lluviosa: Jarabe Bayer de Heroína”, “En la tos fuerte; Jarabe Bayer de Heroína”, “La tos desaparece; con Jarabe Bayer de Heroína”.
El éxito es tan rápido que, muy pronto, la casa Bayer anuncia la Heroína como efectivo remedio contra la tos de los niños y niñas y esta publicidad aparece en todos los grandes periódicos. En España, Bayer aprovecha el invierno de 1912 para lanzar una campaña de publicidad de su “jarabe de heroína”.